Tras el día agotador de ayer, me dormí a las dos de la mañana y, al cabo De un rato, a las 6 de la mañana, me despierto y vamos para actuar (Christian Atanasiu, Alfredo Becker, narrador y titiritero chileno y yo) en "Día a Día", el programa en que ya habia cantado ayer. Pero...
Pero se ve que los viernes siempre hacen una serie de entretenimientos por la mañana, invitando a actores, actrices, etc., y la gente lo sigue mucho. Esos juegos de TV que todos ustedes conocen... Sí, sí... el baile de la silla también... Esperen que les cuento...
Todo esto significa que a las siete y cuarto de la mañana, con cuatro horas de sueño, estaba intentando emular (y bien mular!!) con una actriz colombiana los pasos de la rumba de un par de bailarines profesionales (con pasada de la chica por encima de mi espalda y todo) que habían salido antes que nosotros, para darnos un ejemplo de lo que había que hacer. Yo soy bastante voluntarioso, y, si se trataba de luchar por el éxito del Festival, pues... que contaran conmigo!. Cogí sonriente a la actriz que me había tocado en suerte (yo a ella, debo haberle tocado en desgracia) y me lancé desenfrenadamente a improvisar un mambo frenético (como diría Sebastián) con ella, incluyendo el hacerla pasar por sobre mi pobre y esclerótica espalda e intentar romper su columna vertebral curvándola hacia el suelo hasta que casi su cabeza se
golpeara con el suelo, pero manteniendo su cintura fuertemente engarfiada por mis dedos.Algo así, pero más doblada...
Dada mi natural disposición para el baile (esto es irónico aclaro) ganamos el primer puesto. Luego hubo mas cosas muy ingeniosas, como que la actriz me tenía que pasar una pelota de golf subiéndola por la pernera izquierda de mi pantalón (por dentro, claro) y bajarla por la derecha. Ganamos, porque creo que ella intentó pasar el mal trago lo antes posible. Para evitar interferencias naturales, la pasó “por detrás”, todo hay que decirlo. Conseguí ser el primer expulsado en el baile de la silla, y luego hicimos unos juegos más, que por modestia prefiero no describir. En fin... Me lo tomé como para divertirme y lo conseguí. Prefiero no hacer evaluaciones artístico-ético-morales. Cosas peores veredes, por las veredas!!!.
Acabé a las 11, agotado. Luego fuimos al Hotel, donde comí un bikini (para los argentinos, no es un tapa-vergüenzas de las damas, sino un sándwich tostado), y nos metimos en un coche, para ir a Ibagué con Christian Atanasiu, con Isabel Alonso, su simpática e inteligente esposa, y quien yo pensé que era un cuentero jovencito que se llama John Ardila. Hala!! Otras tres horas de viaje por montañas hermosísimas. Bajamos a 2.200 mts. Calor.
Antes de salir de Bogotá, me dicen que se habían olvidado de avisarme que había 1000 niños en el teatro de Ibagué y que si no me importaba hacer una función. Siempre dispuesto, la haré.
VIAJES POR CARRETERA EN COLOMBIA
La carretera era de dos carriles, uno de ida y uno de vuelta, excepto en sectores donde están ensanchando y pasando a dobles carriles en cada sentido. Espero que se apuren a hacerlo, pues no se dan una idea de cómo esto mejorará, y en mucho, la economía colombiana, pues todas las ciudades están entre montañas altísimas y es muy lento, muy lento, lentísimo, el tráfico de todo. Nos pasamos las tres cuartas partes del viaje yendo a 50 kms por hora detrás de monstruosos camiones, y la otra tercera parte pasando por sobre las dobles líneas en carreteras de montaña y agarrados con las uñas al asiento de adelante, rogando que la intuición del conductor fuera la correcta, pues de la curva no se podía saber si venía alguna cosa...
Llegamos a las 16,30. De los 1000 niños que nos esperaban a las 3 de la tarde, quedaban unos 500, y fuimos corriendo a actuar. Primero , el jovencito cuentacuentos colombiano, muy bueno (luego, hablando con él me enteré que era nada menos que un abogado, especializado en defensa de indígenas y derechos humanos, de lo cual deduje que me estoy haciendo mayor, pues ya veo a los abogados como “jovencitos”…¡¡Ay, dios!) ...y luego yo, que canté algunas canciones y terminé con Constantinopla... y JURO que al final la deletreaban casi toda, cosa que muchos adultos jamás han conseguido... Dejo constancia de que los niños colombianos son bien inteligentes, de verdad...
Y luego, una horita de descanso (justas para buscar un café internet y comunicarme con los amigos), y la actuación para adultos. Por suerte, el cuerpo técnico era muy bueno y una gente muy cálida, que nos trató fenomenal, o sea que no hubo ningún
problema de luces o de escenario. La actuación salió excelente, con el bellísimo Teatro Tolima (foto) lleno y muy buen éxito de los nuevos textos sobre la imbecilidad que nos rodea (el "Escucha, Imbécil" esta siendo bien aceptado. Se rían y se quedan pensando con el Curso de Darse Cuenta). Sábado 3 de AgostoAnoche llegamos a las tres y media de la mañana, o sea que llevo dos días en que apenas duermo, me paso de dos a cuatro horas bailando y saltando en programas de tele, he hecho tres funciones y no se cuantos reportajes, cosa perfecta para presentarme este sábado en el Teatro Astor Plaza de Bogotá, con unas mil personas de público... Por suerte pude despertarme a las nueve y tuve solo una entrevista en una tele local, muy divertida, en que canté "Estas Nalgas" y hablé de la relación entre la izquierda y la derecha y me toco una presentadora muy simpática y bonita. Hoy una Sra. me paro por la calle para preguntarme que donde podía conseguir "esa canción tan bonita que había cantado el jueves en la tele" (“Cuento para mi Hijo”). Sopita para el ego. ¡Dios! ¡¡Qué diferencia con el público catalán!!El quince me sale otra actuación en Bucaramanga, para una convención de los principales periódicos de Colombia... Bien!!. Me gusta.
A las ocho, función en el Astor Plaza. Muy bien, la gente lo recibe fantástico y termino con la Canción de los Obispos, creo que por primera vez en dos años cambio el final del espectáculo y no hago el "Amar...Estimar (Amar... ¿Es timar?)". Intentamos hacer una celebración de fin de la gira en Bogotá en la "suite” de mi hotel, pero estamos todos agotados. A todo esto, aparece y me sorprende Jorge Terrén (Pujo) amigo de hace muchos años, cantante y compositor que emigró de Argentina en los 70. charlamos un poco, pues me da mucha alegría verlo, pero estamos todos agotados. Se termina lña “fiesta” enseguida, creo que por languidez de todos los presentes. Caigo rendido en la cama y a la mañana siguiente partimos hacia Bucaramanga...
Un gran abrazo genérico. Cada uno que lo reciba como le guste, que esto es un mensaje general y no voy a estar especificando grados de estrecheces abracísticas para que se enteren todos los demás, no?


